Sermones de la Casa Pontificia - Cuaresma
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Primera predicación, Cuaresma 2019 - «BIENAVENTURADOS LOS LIMPIOS DE CORAZÓN PORQUE ELLOS VERÁN A DIOS»
- 15 de marzo de 2019
Continuando la reflexión iniciada en Adviento sobre el versículo del salmo: «Mi alma tiene sed del Dios vivo» (Sal 42,2), en esta primera predicación cuaresmal, quisiera meditar con vosotros sobre la condición esencial para «ver» a Dios. Según Jesús, es la pureza de corazón: «Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios» (Mt[...]
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«Quien lo ha visto da testimonio de ello» - Predicación del Viernes Santo 2018, en la Basílica de San Pedro
- 30 de marzo de 2018
Al llegar donde estaba Jesús, viendo que ya estaba muerto, no le rompieron las piernas, sino que uno de los soldados con una lanza le atravesó el costado, e inmediatamente salió sangre y agua. Quien lo ha visto da testimonio de ello y su testimonio es verdadero; él sabe que dice la verdad, para que[...]
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Quinta predicación de Cuaresma - «PONGÁMONOS LAS ARMAS DE LA LUZ» - La pureza cristiana
- 23 de marzo de 2018
En nuestro comentario de la parénesis de la Carta a los Romanos, hemos llegado al punto donde se dice: «La noche está avanzada, el día está cerca: dejemos, pues, las obras de las tinieblas y pongámonos las armas de la luz. Andemos como en pleno día, con dignidad. Nada de comilonas y borracheras, nada de[...]
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Cuarta predicación de Cuaresma 2018 - «QUE CADA UNO SE SOMETA A LAS AUTORIDADES CONSTITUIDAS» - La obediencia a Dios en la vida cristiana
- 16 de marzo de 2018
1. El hilo de lo alto Al delinear los rasgos, o las virtudes, que deben brillar en la vida de los renacidos por el Espíritu, después de haber hablado de la caridad y de la humildad, san Pablo, en el capítulo 13 de la Carta a los Romanos, llega a hablar también de la obediencia:[...]
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Tercera predicación de Cuaresma - «No os hagáis una idea demasiado alta de vosotros mismos» - La humildad cristiana
- 09 de marzo de 2018
La exhortación a la caridad que hemos recogido de boca del Apóstol, en la meditación anterior, está encerrada entre dos breves exhortaciones a la humildad que se reclaman entre sí con evidencia, para formar una especie de marco para el discurso sobre la caridad. Leídas las dos exhortaciones seguidamente, omitiendo lo que hay en medio,[...]
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